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Detrás de una adicción hay un dolor: entender el aferrarse para poder acompañarlo

Liliana Pimentel Valdez · 01/01/2020 · 5 min de lectura

Frascos de medicación volcados con pastillas sobre la mesa

Una adicción casi nunca es falta de voluntad. Qué función cumple, por qué la conexión es parte de la salida y cómo se acompaña desde los cinco niveles, junto a la atención médica y psicológica.

Una adicción es un patrón de comportamiento en el que la persona se aferra a una sustancia, a una actividad o a una experiencia, a menudo de forma compulsiva y a pesar del daño que le causa. Durante mucho tiempo se la explicó como un problema de carácter: falta de voluntad, debilidad, vicio. Esa mirada no solo es injusta; tampoco ayuda. La persona que vive una adicción suele ser la primera en querer dejarla, y la que más se castiga por no lograrlo.

La adicción como intento de solución

El médico Gabor Maté, que trabajó durante años con personas con adicciones severas en Vancouver, propuso cambiar la pregunta. En lugar de preguntar por qué la adicción, preguntar por qué el dolor. Su experiencia le mostró que, detrás de casi todas las adicciones, había sufrimiento: traumas, soledad, vacío, ansiedad.

Desde esta perspectiva, la adicción es un intento de solución. Funciona, al menos al principio: calma la angustia, llena el vacío por un rato, permite escapar de una realidad que resulta difícil de enfrentar. El problema es que el alivio dura poco y el costo crece. Pero entender que cumple una función cambia la forma de acompañarla: no basta con quitar la conducta, hay que atender la necesidad que esa conducta estaba cubriendo.

No solo sustancias

Además del alcohol, el tabaco o las drogas, una persona puede volverse dependiente del juego, de las compras, del trabajo, de la comida, de las pantallas, del sexo o de una relación. Lo que comparten es el mecanismo: algo externo cumple una función interna que no está resuelta, y la persona pierde la libertad de elegir cuándo y cuánto.

Algunas señales de que un hábito se ha vuelto dependencia:

  • Necesitas cada vez más para sentir el mismo efecto.
  • Lo haces aunque te habías propuesto no hacerlo.
  • Te sientes mal, irritable o vacía cuando no puedes hacerlo.
  • Ocupa un lugar cada vez mayor en tu tiempo y en tus pensamientos.
  • Lo escondes o lo minimizas ante otros.
  • Sigues aunque ya te trajo problemas de salud, económicos o en tus relaciones.

La conexión como parte de la salida

Si la adicción nace muchas veces de la desconexión, con uno mismo, con los demás o con un sentido de vida, la recuperación pasa también por reconstruir vínculos. Las personas que se recuperan suelen contar que fue clave encontrar a alguien que las escuchara sin juzgarlas, un grupo donde no tuvieran que esconderse o una actividad que les devolviera el sentido. La voluntad importa, pero rara vez alcanza sola.

Por qué trabajar varios niveles

Si solo se ataca la conducta, el vacío que la sostiene sigue ahí y busca otra salida. Es frecuente que alguien deje una adicción y aparezca otra. Por eso el enfoque transpersonal aborda la adicción en varios niveles a la vez:

  • Mental: las creencias y diálogos internos que justifican o refuerzan el consumo, como «me lo merezco» o «sin esto no aguanto».
  • Emocional: el dolor que la adicción intenta calmar y las emociones atrapadas que lo alimentan.
  • Energético: los bloqueos que drenan la vitalidad y sostienen el patrón.
  • Espiritual: los programas, votos o memorias del alma que pueden estar en el origen del vacío.

La familia también necesita apoyo

Una adicción afecta a todo el entorno. Las familias pasan por la negación, el enojo, el control, la culpa y el agotamiento. Muchas veces terminan organizándose alrededor del problema, en dinámicas que, sin querer, lo sostienen. Buscar apoyo para la familia no es un lujo: es parte del tratamiento. Y cuidar de uno mismo mientras se acompaña a alguien en una adicción es indispensable.

Cómo hablarle a alguien que amas

Si te preocupa la relación de alguien cercano con una sustancia o una conducta, la forma de abordarlo importa mucho. Algunas ideas que suelen ayudar:

  • Elige el momento. No intentes hablar cuando la persona está bajo los efectos del consumo o en plena discusión.
  • Habla de lo que observas y de lo que sientes, no de lo que la persona «es». «Me preocupé cuando no llegaste anoche» abre más puertas que «eres un irresponsable».
  • Evita los ultimátums impulsivos. Los límites son necesarios, pero funcionan mejor cuando se piensan con calma y se cumplen.
  • Ofrece apoyo concreto. Acompañar a una consulta, buscar juntos información, estar disponible.
  • No esperes un cambio inmediato. Muchas veces la primera conversación siembra algo que tarda en dar fruto.

Pequeños pasos que suman

Para quien está empezando a mirar su propia dependencia, el cambio no tiene que comenzar con una decisión total. Registrar durante una semana cuándo aparece el impulso, qué estabas sintiendo justo antes y qué necesitabas en ese momento ya es un paso enorme. Esa información muestra el dolor que hay detrás y orienta el camino del tratamiento.

Recaer no es fracasar

En casi todos los procesos de recuperación hay recaídas. Vivirlas como un fracaso total suele empujar a la persona a abandonar. Es más útil entenderlas como información: qué situación, qué emoción o qué pensamiento estuvo antes de la recaída, y qué se puede aprender de eso para el siguiente intento.

Seguridad ante todo

Este punto es fundamental. Las adicciones a sustancias suelen requerir atención médica y psicológica. En el caso del alcohol, de algunos medicamentos tranquilizantes y de otras sustancias, dejar de consumir de golpe puede ser peligroso sin supervisión médica. Si tú o alguien cercano quiere dejar una sustancia, consulta primero con un profesional de salud. El trabajo transpersonal acompaña ese proceso y lo enriquece; no lo sustituye.

Cómo se trabaja en el taller

El taller «Adicciones y cómo abordarlas» enseña a investigar el origen de la adicción con el Yo Superior y a liberar lo que la sostiene en cada nivel, con el cuaderno de trabajo, los gráficos y el banco de preguntas propios de los Talleres de Profundización. Está pensado para terapeutas y para personas que han hecho el Curso Básico de TRE, que es su requisito. Si eres tú quien atraviesa una dependencia y buscas acompañamiento, puedes agendar una sesión individual de TRE, siempre como complemento de tu tratamiento.

Este contenido no sustituye la atención médica, psiquiátrica ni psicológica. Si tú o alguien cercano está en riesgo o atraviesa una crisis, busca ayuda inmediata en los servicios de emergencia o en la línea de salud mental de tu país.